¿Qué tipo de calzado usar en verano?

El calzado es uno de los temas más delicados que existe puesto que cada niño tiene unas necesidades diferentes.
La característica más importante a tener en cuenta en un zapato cerrado de verano, es que el forro sea de piel transpirable o 100% algodón cuando se trate de zapatillas de lona, y utilizar calcetines de algodón, para facilitar la transpiración y evitar la sudoración.
También debe llevar contrafuertes reforzados, sobre todo para cuando son bebés y están empezando a caminar, mediante los cuales el pie y tobillo irán más sujetos, y ayudarán a evitar la tendencia de meter los pies hacia dentro.
Las suelas deben ser de materiales antideslizantes y flexibles para que ayuden a la correcta movilidad del pie y además proporcionen agarre al suelo.
A partir de los 3 años cuando empiezan el colegio es aconsejable los cierres de velcro para mayor comodidad y practicidad, pasando a los cordones de nuevo cuando son más mayores con 8 o 9 años.
Sin duda, la mejor opción y el zapato imprescindible de verano son las sandalias, para cuando llegan las altas temperaturas.
Como sabemos que los peques no paran, el calzado ideal para llevar a diario con el cual poder jugar y correr, debe tener plantillas con formativo o anatómicas con suelas de goma para mayor comodidad y de estilo más sport.
Pueden ser abiertas con los dedos y talones descubiertos, incluso encontramos sandalias con materiales impermeables para las actividades al aire libre y en contacto con el agua y la montaña.
Para los primeros pasos, las sandalias de niño y niña se aconseja que llevan los deditos cubiertos, o sin son abiertas que lleven la menor apertura posible, ya que les protegerán de cualquier golpe y roce, al igual que el talón debe ser cubierto para mayor sujeción.

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